Pinturas Intumescentes: consejos de utilización

Hoy hablaremos sobre el modo de aplicación de las pinturas intumescentes para la protección contra el fuego de estructuras de acero.

Es básico emplear esta pintura con las medidas se seguridad y aplicación adecuadas si queremos obtener una buena cobertura y garantizar óptimos resultados.

Diferenciaremos entre barniz, imprimación y esmalte, explicando las características y recomendaciones de uso para cada una.

Pinturas intumescentes ¿qué son?

Las pinturas intumescentes o ingnífugas son un mecanismo de protección pasiva contra el fuego que, al contrario de las pinturas tradicionales, no propagan ni avivan la llama.

Se aplican sobre diferentes elementos portantes de edificios como estructuras de acero, madera u hormigón armado.

Al contacto con el fuego, sus componentes reaccionan y la pintura aumenta su grosor de manera considerable hasta  transformarse en una capa esponjosa que actúa como un potente aislante térmico, protegiendo la estructura de la acción del fuego.

Dentro de los productos intumescentes también se encuentran diferentes tipos de pinturas según la superficie sobre la cual se va a aplicar.

Barniz Intumescente

Está indicado para la protección contra el fuego de la madera estructural en interiores.

Bajo la acción de la llama, desarrolla una espuma que protege contra el fuego y el calor.

Se trata de un barniz incoloro que se aplica mediante brocha o rodillo.

Si la  superficie se encuentra limpia, seca y en buen estado basta con aplicar el barniz como cualquier otra pintura tras haber removido bien el producto.

Si la superficie no está preparada es necesario lijar la madera en el sentido de las vetas y después, limpiarla a fondo, eliminando resinas y matando cantos vivos.

Para obtener buenos resultados se recomienda aplicar tres capas, como mínimo.

Imprimación Ignífuga

Ofrece protección contra el fuego en todo tipo de metales, incluso galvanizados.

Debe aplicarse con temperatura ambiente superior a 3 ºC.

En superficies no preparadas resulta necesario desengrasar y eliminar posibles restos de óxido, ya sea empleando chorreado abrasivo  o limpieza manual.

Para sanear las áreas dañadas podemos utilizar cepillos de alambre.

En superficies previamente pintadas que se encuentren en mal estado es necesario eliminar totalmente la pintura vieja y, después, proceder como en el caso de las superficies no preparadas.

Esmalte Ignífugo

Se aplica sobre imprimación ignífuga, en superficies limpias y secas.

Es necesario eliminar cualquier resto de suciedad, grasa y óxido empleando disolvente o decapante.

El grado definitivo de satinado se obtiene a los tres días de la aplicación.

En superficies ya pintadas en buen estado es necesario, lavar, lijar y aplicar imprimación antes de emplear el esmalte.

En superficies ya pintadas que se hallen en mal estado hay que eliminar totalmente la pintura vieja y proceder como en superficies no preparadas.


¿Necesitas otro tipo de pinturas intumescentes o recomendaciones adicionales acerca de cómo aplicar este tipo de productos?

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