Cómo elegir el mejor color para la fachada

El verano es la época ideal del año para renovar la pintura de nuestra vivienda o establecimiento comercial.

El motivo es que durante los meses estivales el clima es mucho más seco, lo que favorece que el tiempo de secado para la pintura sea inferior.

Con el sol y el buen tiempo los pequeños desperfectos que puedan surgir en la fachada de nuestra casa serán más visibles, por lo que también es el mejor momento para pintar estos paramentos de exterior.

Antes de elegir entre una gran variedad de pinturas online conviene tener en cuenta algunos factores como, por ejemplo, qué color será el más adecuado o cuál es el estilo del inmueble.

Dicen que para gustos lo colores y es cierto, pero cuando queremos elegir el color de la fachada debemos atender a diferentes cuestiones como el estilo de la vivienda y, sobre todo, el entorno.

Es importante no seleccionar un tono que desentone con el enclave en el que se sitúa la vivienda, la mimetización de la construcción es una cuestión mucho más importante de lo que cabe pensar en un primer momento.

Uno de los consejos que podemos ofrecerte para ayudarte a elegir el color más conveniente es que realices una clasificación de los colores en función de las tonalidades.

Desde UNI-HER queremos compartir contigo algunas de las tendencias actuales para colores de exterior.

  1. Tonos naturales: Suelen encajar muy bien con casas de estilo rústico, ya que además permiten alcanzar la mimetización con el ambiente en zonas rurales. Hablamos de los colores tierra, marrones u ocres que combinan muy bien con materiales como la madera. Una opción interesante es elegir un color y pintar los diferentes elementos con un tono oscuro y otro más claro de ese mismo color.

  2. Colores neutros: Suelen utilizarse en las construcciones más modernas y en la paleta se incluyen tonos blancos, negros y toda la escala de grises. Se trata de una apuesta sobre seguro, ya que no resultan demasiado arriesgados.

  3. Tonos apagados: Cuando los colores vivos nos parecen excesivos, podemos optar por uno de ellos y aplicar un acabado más mate, como envejecido. De este modo conseguimos dar colorido a la vivienda, pero sin casar la vista.

  4. Tonos vibrantes: Lo más habitual es no utilizarlos para toda la fachada, sino combinarlos con otros elementos más naturales o neutros. Son muy útiles para enfatizar una parte en concreto de la construcción.

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