Cómo restaurar muebles de madera

Hola a todos, a petición de nuestra amiga Antonia colgamos este post para ayudaros a restaurar ese mueble de madera que tenemos olvidados y al que queremos imprimirle nueva vida y color, esperemos que lo disfrutéis tanto como nosotros colgándolo.

Todos tenemos en nuestra casa muebles de madera que por el uso o simplemente por el paso del tiempo se han estropeado, cambiando su color, perdido el brillo o con feas rayas sobre la cubierta que nos obligan a tapar la madera.

Cuando un mueble de madera de estropea no es necesario cambiarlo ni enviarlo a un taller, ahora puedes realizar la renovación y restauración de cualquiera de tus muebles de madera en tu hogar y con solo unos pocos instrumentos muy fáciles y económicos de conseguir.

Materiales necesarios para restaurar muebles de madera:

restauración muebles de madera

Para empezar necesitarás una serie de materiales y herramientas básicas que puede que algunas de ellas ya tengas por casa.


Pasos para restaurar un mueble de madera antiguo

Mueble madera antiguo

1 – Lijado

Lo primero que se debe hacer es preparar la superficie del mueble para que pueda ser teñida de manera uniforme y perfecta; para ello deberemos comenzar con un lijado que dependerá del estado de la superficie del mueble.

Si estaba pintada con una pintura requerirá de mayor esfuerzo y energía mientras que si se trataba de una superficie virgen que nunca había sido teñida o barnizada, la tarea será mucho más rápida y sencilla.

Para este paso necesitaremos usar la lana de acero de un grano medio; con este producto conseguiremos emparejar la superficie y eliminar las irregularidades que pueda tener el mueble fruto de su fabricación o de una anterior restauración.

2 – Quita el polvo

Una vez culminado el lijado se debe quitar todo el polvillo que se ha producido y para ello no hay nada mejor que pasar por toda la superficie del mueble una brocha ancha bien seca, para barrer el polvillo.

Asegurándonos de no dejar nada de polvo ni ninguna otra suciedad en la superficie del mueble, comienza el proceso de teñido, para lo cual utilizaremos un tinte al agua que son más fáciles de emplear y corregir si acaso cometemos errores.

3 – Preparar el tinte

El tinte debe ser preparado en el momento previo al teñido y se recomienda mezclar el producto con una parte igual de agua; la cantidad de producto que utilices dependerá del tamaño del mueble.

Se recomienda preparar pequeñas cantidades si no puedes calcular cuánto necesitas.

Para asegurarte que el tinte se ha mezclado bien debes agitar la preparación y luego comenzar a pintar.

Para este paso necesitarás la brocha gruesa que debes haber limpiado bien para eliminar rastros de polvo, si no tienes un brocha suave puedes usar la muñequilla de algodón.

Restauración de madera

4 – Tenido

Para el teñido debes seguir la veta de la madera hasta que hayas cubierto toda la superficie del mueble.

Si has empleado la brocha, puedes mejorar el aspecto del color pasando un paño de algodón cuando está recién teñido para eliminar el exceso de tinte y así evitar la saturación del color.

Es importante tener en cuenta que cada mano de tinte que apliques sobre otra anterior añade color.

Por lo tanto si quieres que el mueble quede de color claro, una mano será suficiente, pero si lo prefieres más oscuro puedes emplear varias manos de tinte hasta conseguir el color deseado.

Recuerda que, cundo hayas pasado la última capa de tinte con brocha debes pasar el trapo de algodón para emparejar la superficie.

5 – El secado

El proceso de teñido acaba con un buen secado, serán al menos 48 horas que deberás dejar el mueble en un lugar ventilado y seco, donde no le dé el sol directo o la superficie se manchará.

6 – Lijar la superficie

Luego que el mueble ha secado correctamente, se debe lijar toda la superficie con lana de acero, esta vez, con un grano medio y siempre en sentido de la veta de la madera.

Sin ejercer mucha presión para evitar el desgaste del color logrado con el tinte.

Culminado el proceso de lijado, es necesario eliminar el polvillo con una brocha seca y suave.

7 – Proteger la madera

El paso siguiente es proteger la madera y para ello emplearemos un tapaporos sobre toda la superficie con el fin de impermeabilizarlo y protegerlo de los parásitos que afectan a la madera.

Para preparar el tapaporos se debe mezclar por partes iguales el producto con disolvente universal y mezclar muy bien antes de aplicar sobre toda la superficie del mueble, también con brocha y luego dejar secar durante tres horas.

Una vez seco el tapaporos volveremos a lijar la superficie, de manera muy suave porque buscamos sacar el exceso de tapaporos que no haya sido absorbido por la madera, con el lijado veremos que sale un polvillo blanco que luego habrá que quitar, limpiando con la brocha, igual que en pasos anteriores.

Este proceso lo repetiremos dos veces más, para obtener tres capas de impermeabilizante y en cada una de ellas lijaremos con lana de acero para luego limpiar con la brocha limpia y seca.

8 – Aplicar barniz para aumentar la durabilidad

Restaurar muebles antiguos

El mueble ya está restaurado, pero es importante aplicar barniz para aumentar su durabilidad y resistencia.

Puedes elegir el barniz que prefieras: satinado o mate, incoloro o con tinte.

Aunque este último no se recomienda porque cambiará el tono que ya has dado con el tinte de madera.

En este caso utilizaremos un barniz de poliuretano incoloro y satinado para obtener un acabado brillante natural.

El proceso de barnizado lleva de varias capas.

La primera de ella debe ser muy ligera, por ello recomendamos utilizar disolvente universal para aligerar el barniz y aplicar la primer capa sobre la superficie del mueble.

Para aplicar el barniz se recomienda utilizar una brocha plana y ancha que permite cubrir mayor superficie sin recargar demasiado de producto y provocar relieves.

Para ello es importante escurrir el exceso de la brocha antes de sacarla de la cubeta. El método de aplicación debe consistir en pasadas largas de un extremo a otro del mueble.

9 – Secado del barniz

Luego de haber aplicado la primer capa de barniz se deberá dejar secar el mueble por unas 48 horas, luego de ese lapso de tiempo se lijará suavemente con lana de acero de grano medio toda la superficie barnizada; limpiamos el polvillo, esta vez con un paño limpio y suave y ligeramente humedecido.

Aplicar una segunda capa de barniz en sentido de la veta de la madera y dejar secar.


Resumen y consejos finales

Una vez terminados estos pasos ya tenemos nuestro mueble de madera restaurado y listo para disfrutar de él.

Apoyando el comentario de Carlos añadimos unos toques para que podáis hacer la tarea mas sostenible para el planeta y para vosotros y a la vez más seguro el trabajo.

El barniz de poliuretano está considerado como producto tóxico (exposición a isocianatos), pero debemos tener mucho cuidado con el disolvente, el tapaporos y el tinte, que deben tener certificación biológica evitando química tóxica.

Por ejemplo, el llamado disolvente uiversal suele ser una mezcla de tolueno, alcoholes y cetonas, muy tóxicos incluso en pequeñas cantidades.

Para muchas personas incluso el polvillo de madera, con resto de tintes y barnices viejos, puede resultar tóxico y alérgeno al lijar, y deben hacer la tarea con guantes y mascarilla en un local muy ventilado.

Se puede restaurar los muebles de modo no tóxico de acuerdo a la Bioconstrución (Baubiologie).

En el mercado “bio” tenemos tintes y barnices fabricados con productos de origen natural, vegetales o minerales, que no contienen derivados del petróleo, biocidas, ni disolventes.

De modo que no tienen efectos nocivos para la salud y un impacto mínimo en la Naturaleza, podéis consultar por estos productos a nuestros vendedores, os atenderán encantados.

Esperamos vuestros comentarios y fotos, nos vemos en el siguiente post 😉